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miércoles, 26 de marzo de 2014

¿Qué cuenta de verdad en mi vida?


Superar la tendencia a cerrarnos en nosotros mismos y para, en cambio, hacer espacio a DIOS.
 
Reflexionar sobre las tentaciones a las que es sometido Jesús en el desierto es una invitación a cada uno de nosotros para responder a una pregunta fundamental:

¿Qué cuenta de verdad en mi vida? 

En la primera tentación el diablo propone a Jesús que cambie una piedra en pan para satisfacer el hambre. Jesús rebate que el hombre vive también de pan, pero no sólo de pan: sin una respuesta al hambre de verdad, al hambre de Dios, el hombre no se puede salvar (cf. vv. 3-4).

En la segunda tentación, el diablo propone a Jesús el camino del poder: le conduce a lo alto y le ofrece el dominio del mundo; pero no es éste el camino de Dios: Jesús tiene bien claro que no es el poder mundano lo que salva al mundo, sino el poder de la cruz, de la humildad, del amor (cf. vv. 5-8).

En la tercera tentación, el diablo propone a Jesús que se arroje del alero del templo de Jerusalén y que haga que le salve Dios mediante sus ángeles, o sea, que realice algo sensacional para poner a prueba a Dios mismo; pero la respuesta es que Dios no es un objeto al que imponer nuestras condiciones: es el Señor de todo (cf. vv. 9-12).

¿Cuál es el núcleo de las tres tentaciones que sufre Jesús? Es la propuesta de instrumentalizar a Dios, de utilizarle para los propios intereses, para la propia gloria y el propio éxito. Y por lo tanto, en sustancia, de ponerse uno mismo en el lugar de Dios, suprimiéndole de la propia existencia y haciéndole parecer superfluo.

Cada uno debería preguntarse: ¿qué puesto tiene Dios en mi vida? ¿Es Él el Señor o lo soy yo?

Superar la tentación de someter a Dios a uno mismo y a los propios intereses, o de ponerle en un rincón, y convertirse al orden justo de prioridades, dar a Dios el primer lugar, es un camino que cada cristiano debe recorrer siempre de nuevo.

Convertirse, una invitación que escucharemos muchas veces en Cuaresma,

- significa seguir a Jesús de manera que su Evangelio sea guía concreta de la vida;

- significa dejar que Dios nos transforme, dejar de pensar que somos nosotros los únicos constructores de nuestra existencia;

- significa reconocer que somos creaturas, que dependemos de Dios, de su amor, y sólo «perdiendo» nuestra vida en Él podemos ganarla.

Esto exige tomar nuestras decisiones a la luz de la Palabra de Dios. Actualmente ya no se puede ser cristiano como simple consecuencia del hecho de vivir en una sociedad que tiene raíces cristianas: también quien nace en una familia cristiana y es formado religiosamente debe, cada día, renovar la opción de ser cristiano, dar a Dios el primer lugar, frente a las tentaciones que una cultura secularizada le propone continuamente, frente al juicio crítico de muchos contemporáneos.

Las pruebas a las que la sociedad actual somete al cristiano, en efecto, son muchas y tocan la vida personal y social. No es fácil ser fieles al matrimonio cristiano, practicar la misericordia en la vida cotidiana, dejar espacio a la oración y al silencio interior; no es fácil oponerse públicamente a opciones que muchos consideran obvias, como el aborto en caso de embarazo indeseado, la eutanasia en caso de enfermedades graves, o la selección de embriones para prevenir enfermedades hereditarias. La tentación de dejar de lado la propia fe está siempre presente y la conversión es una respuesta a Dios que debe ser confirmada varias veces en la vida.
(...)
En este tiempo de Cuaresma, renovemos nuestro empeño en el camino de conversión para superar la tendencia a cerrarnos en nosotros mismos y para, en cambio, hacer espacio a Dios, mirando con sus ojos la realidad cotidiana.

La alternativa entre el cierre en nuestro egoísmo y la apertura al amor de Dios y de los demás podríamos decir que se corresponde con la alternativa de las tentaciones de Jesús: o sea, alternativa entre poder humano y amor a la Cruz, entre una redención vista en el bienestar material sólo y una redención como obra de Dios, a quien damos la primacía en la existencia.

Convertirse significa no encerrarse en la búsqueda del propio éxito, del propio prestigio, de la propia posición, sino hacer que cada día, en las pequeñas cosas, la verdad, la fe en Dios y el amor se transformen en la cosa más importante.

martes, 25 de marzo de 2014

EL FARISEO Y EL PUBLICANO

Reconocer nuestro pecado.
 
Lucas 19, 10-14
En esta parábola del fariseo y el publicano la parte ostentosa y “mala” la hace un hombre que según la Ley era “bueno”, justo y cumplidor de la Ley.
La parte buena, regia, admirable, la hace un hombre que traficaba con su oficio, un recaudador de impuestos que se beneficiaba con las trampas y el chantaje.
Jesús presenta los hechos de tal manera que nos molesta el hombre justo puesto odiosamente de pie ante el altar y nos resulta en cambio agradable el hombre pecador que se golpea el pecho en el fondo del templo reconociendo su pecado.
 
En la parábola del hijo prodigo, ocurre algo semejante. El hijo menor, que abandona a su padre y malgasta sus bienes en una vida libertina, es el héroe de esta parábola. En cambio el hijo mayor que aparentemente es bueno, que es fiel a su padre, termina haciendo un papel mezquino.
 
En la parábola de la oveja descarriada es precisamente ésta el objeto de toda la fiesta. Las noventa y nueve no le dan al pastor tanta alegría.
En la parábola de los obreros de la viña, reciben una dura amonestación los que han trabajado todo el día. Los otros, los últimos, fueron pagados primero y con el mismo salario de los demás.
 
En la parábola del buen samaritano, el levita y el sacerdote, que llevan una investidura sagrada, se comportan sin corazón ante el herido. En cambio el papel de la perfecta caridad lo hace un pagano.

DESPERTAR EN NOSOTROS LA CONCIENCIA DEL PUBLICANO.
Nos presentamos como los más justos, los virtuosos y más honorables que los demás. Aceptar que somos pecadores y que estamos en un camino de conversión
Aceptar en lo íntimo de nuestro ser que somos pecadores.

Sin embargo, ser un “buen publicano” implica un paso de conversión: reconocer el pecado y actuar para vencerlo.
 

viernes, 21 de marzo de 2014

SIN PRETENSIONES

“No vayas tocando la trompeta por delante para ser considerado por los hombres” Mt 6,1. El evangelio nos llama a cultivar una actitud sobria, interior y religiosa. La fe en Dios y la solidaridad con los hermanos y hermanas pobres no se pueden convertir en un espectáculo frívolo. Vemos a los pobres, a los leprosos, a los niños de vientres hinchados deshidratados, como protegidos por la pantalla, como de lejos, nos hemos acostumbrado, insensibilizado.
 
La vida del cristiano necesita estar animada por el mismo espíritu de Jesús. De modo que la solidaridad se convierta en expresión de amor fraternal y la relación con el Padre Dios en un trato cálido, íntimo y profundo. Por tanto, las expresiones religiosas llenas de malabarismos, complicaciones y ostentaciones no están acordes con la espiritualidad cristiana. El que hace las buenas obras, comunicación de bienes, oración, penitencia, o sacrificio, por miras humanas, ya ha recibido su recompensa. Quien las hace por Dios, con sinceridad y desinterés, como expresión de la fe y del amor, recibirá la paga de Dios.
 
No encaja tampoco mucho hoy esta prohibición de Cristo, cuando de lo que alardea es de todo lo contrario, según las revistas del corazón y determinados espacios televisivos airean: profesión de agnosticismo, y cambios de parejas seguidos. Ahora las recompensas humanas se ofrecen al vicio y no a la virtud y los hay que no viven de otras rentas. Y en cuanto al reconocimiento de Dios, nos han dado una lección soberana, los que teniendo una religión tan pobre como los musulmanes, hacen una profesión de fe en Alá, tan contundente. Nuestros bautizados agnósticos, y nuestros católicos vergonzantes podían tomar nota.

martes, 18 de marzo de 2014

MIRARLE A LOS OJOS HENCHIDOS DE AMOR



Convertirse es también volver el rostro, dirigirse a Alguien que llama, porque es compasivo, y nos está invitando a recorrer un camino de penitencia y purificación interior para renovar nuestra fe y vivir de acuerdo con ella. No se cansa Dios de llamarnos, todas y cada una de las veces que experimentamos la derrota del pecado, para que volvamos a casa como el hijo pródigo, y podernos abrazar, vestirnos de nuevo y ofrecernos el banquete de su perdón y de su eucaristía. “Antes me cansé yo de ofenderle, que El de llamarme...
 
Castigabais, Señor, mis muchas maldades con nuevas mercedes” confiesa Santa Teresa, que nos aconseja: “No os pido sino que le miréis”. Para acoger un mensaje hay que elevar los ojos al mensajero. Una mirada de fe es la que puede salvar al pecador. Para convertirse lo primero es volver los ojos al rostro de Dios, que “se compadece de todos y cierra los ojos a los pecados de los hombres para que se arrepientan" Sabiduría 11, 24.

jueves, 13 de marzo de 2014

Cuando Cometes Un Error

Cuando Cometes Un Error

Un conserje del Banco First Security en Boise, Idaho, en una ocasión, por accidente, puso en la basura una caja de ocho mil cheques que valían ochocientos cuarenta mil dólares.  Esa noche, el operador del triturador de papeles con diligencia vació la caja de cheques en su máquina cortando así los cheques en pedacitos de papel  de un cuarto de pulgada. Luego vacío los pedacitos en un latón de basura en las afueras del banco. A la mañana siguiente, cuando el supervisor se percató de lo que había pasado, quería llorar.

La mayoría de los cheques habían sido cambiados en el banco y estaban esperando ser enviados a la casa de cobro.  Su pérdida representaba la pesadilla de un contador ya que la mayoría de los cheques estaban aún sin registrar y como resultado, los banqueros no podían saber quién pagó qué a quién.

¿Qué hizo el supervisor? Ordenó que los pedacitos de papel fueran reconstruidos. Entonces, cincuenta empleados trabajaron  en dos turnos, seis horas al día dentro de seis habitaciones, cambiando, combinando, pegando los pedazos como si fuera un rompecabezas, hasta que los ocho mil cheques fueran reconstruidos.

Humpty Dumpty puede que se haya caído de la muralla. ¿Pero los hombres del rey acaso trataron de pegar sus pedazos?

¡Si cometes un error, trabaja en la solución!

Un error no se vuelve una falta hasta que rehúsas corregirlo.

Proverbios 10:17
Por senda de vida va el que guarda la instrucción mas el que abandona la represión se extravía.

miércoles, 12 de marzo de 2014

REFLEXIONES PARA CUARESMA 2


 
Pecado. Siempre que hablo del pecado, sobre todo del pecado mortal, viene a mi mente el triste recuerdo de una tragedia que presencié un día. Un niño de unos tres años corría por el césped del jardín de su casa, perseguido por su madre: "¡Ven aquí, Jimmy!", gritaba ésta. "¡No atravieses el seto!". Pero Jimmy no le hizo ningún caso. Traspasó el seto y sorteó hábilmente los automóviles estacionados en la calzada, hasta que un coche que pasaba le lanzó por los aires. Su cuerpecillo roto fue a caer casi en brazos de su madre.

Dejando aparte el hecho de que Jimmy era demasiado joven para responder de sus actos, la escena recuerda mucho la actitud de Dios con los pecadores. "¡Ven aquí, ven aquí!", grita ansiosamente, con su gracia, cuando un alma corre hacia el pecado. Pero el pecador, ajeno a todo lo que no sea su deseo, hace oídos sordos a la voz de Dios y sale voluntariamente al encuentro de la muerte. La estupidez es un elemento siempre presente en el pecado.

Señor, no quiero ofenderte, pero a veces me olvido de Ti y, cuando llega el momento me vence la estupidez. Perdona, Señor, desde ahora con tu gracia odiaré el pecado, también los pequeños, y te pediré perdón por ellos en la confesión.

Coméntale a Dios con tus palabras algo de lo que has leído.
 
Cada obra de amor llevada a cabo con todo el corazón siempre logrará acercar a la gente a Dios. Madre Teresa de Calcuta
 
Velen y oren para que no entren en tentación; el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil.   Marcos 14:38

martes, 11 de marzo de 2014

REFLEXIONES PARA CUARESMA


 
A Dios le afecta todo, porque lo ve todo. Felipe, uno de los apóstoles, era amigo de Natanael, y le dice a éste que quiere presentarle a Jesús, porque era el Hijo de Dios. Natanael duda mucho que un carpintero de un pueblucho como Nazareth, pudiese ser el Mesías. Pero Felipe se lo presenta, y con una frase de Jesús, Natanael se convirtió. Y ésta fue la frase: CUANDO ESTABAS DEBAJO DE LA HIGUERA, TE VÍ.

Algo habría hecho Natanael debajo de la higuera. No sabemos qué. Lo había hecho a solas, algo que nadie sabía. Pero resulta que, a pesar de haberse asegurado para estar solo, resulta que Jesús le vio. Y alguien que ve lo que sólo yo sé y hago, ése tiene que ser Dios. Por eso le contesta Natanael a Jesús: Tú eres el Hijo de Dios.

Esta mañana cuando te has despertado, Dios te estaba viendo. Y lo que has pensado cuando ese amigo te ha dicho tal cosa, Dios lo ha visto. Y eso que has guardado para que no te lo pidiesen, Dios te lo ha visto. Y ese esfuerzo por sonreír a ése que te cae mal, Dios lo ha visto... Y COMO DIOS VE TODO LO TUYO, TODO LO TUYO LE AFECTA.

Dios mío, que me dé cuenta de que todo el día y toda la noche estoy en Tu presencia. ¡Cuántas alegrías puedo darte en un día! ¡y cuánto dolor puedo causarte también en un día! ¡Creo que me ves y que me oyes! Gracias, y auméntame la fe.

Continúa hablándole a Dios con tus palabras.

viernes, 7 de marzo de 2014

EL PODER PERTENECE A DIOS

EL PODER PERTENECE A DIOS

 El pastor Bruce Larson relata la historia de un aficionado que le gustaba observar a las águilas. Un día estaba sentado sobre una roca, observando un águila que volaba en todo su esplendor. De repente, gracias a su penetrante y aguda visión, la reina de las aves se lanzó veloz entre el matorral y cuando salió, llevaba una presa entre sus garras. Acababa de garantizar la comida del día.

 Pero este aficionado continuó observando. Primero con fascinación y después con aprehensión, porque el águila comenzó a volar con dificultad, casi sin rumbo, sujetando todavía a su presa. Después de un tiempo, comenzó a descender y a descender, hasta que cayó abruptamente.

Curioso, se acercó al lugar donde el águila se estrelló contra el suelo. Cuando vio la tragedia, descubrió que la poderosa ave había cazado un hurón, que es uno de los más formidables roedores de las montañas; y mientras llevaba a su víctima, ésta le había roído la barriga a punto de sacarle los intestinos.

Cuando nosotros pensemos que estamos dominando, tengamos cuidado. Cuando pensemos que tenemos poder, tengamos precaución. Nuestra “victoria” puede ser nuestra derrota. Nuestra “conquista” puede transformarse en nuestra mayor tragedia.

“Una vez habló Dios”. No necesita hablar más, su palabra es eterna. Cambia el rumbo de las cosas, transforma y restaura. Nosotros hablamos muchas veces y no decimos nada. Dios habló y el mundo llegó a la existencia. “El dijo y fue hecho, mandó y existió”.

El poder es de Él y solamente a Él pertenece. A veces lo presta, por amor, lo confía a la pobre criatura, y ésta queda fascinada y comienza a pensar que es dios. ¡Cuidado! El poder que nos fue confiado circunstancialmente es un don que necesitamos administrar con sabiduría. Si no lo hacemos así, ese poder puede transformarse en un arma que segará nuestra propia vida. Cuando pensemos que estamos cazando, podemos ser cazados; cuando pensemos que estamos venciendo, podemos estar perdiendo.

 “Una vez habló Dios; dos veces he oído esto”. Si Dios no necesitó hablar más que una vez, ¿Por qué el hombre precisa oír dos veces? Cuando nuestra alma escucha el eco de la voz de Dios una y otra vez, hasta que el consejo divino llega a ser parte de nuestro propio ser. Fijemos hoy nuestros ojos en el Dios del poder. Cuando todo falla en esta vida, Dios todavía esta allí, listo para socorrernos, pero recordemos: “Una vez habló Dios; dos veces he oído esto; que Dios es el poder”.

Tomado del libro “Cada día mas sabio”, por Alejandro Bullón.

jueves, 6 de marzo de 2014

San Antonio y la mula


Predicaba San Antonio de Padua en Rímini (Italia). Allí los herejes patarinos habían desfigurado el dogma de la presencia real, reduciendo la Eucaristía a una simple cena conmemorativa.
Antonio, en su predicación, ilustró plenamente la realidad de la presencia de Jesús en la Hostia Santa. Mas los jefes de la herejía no aceptaban las razones del Santo e intentaban rebatir sus argumentos. Entre ellos, Bonvillo, que era el principal y se hacía el sabiondo, le dijo:
-Menos palabras; si quieres que yo crea en ese misterio, has de hacer el siguiente milagro: Yo tengo una mula; la tendré sin comer por tres días continuos, pasados los cuales nos presentaremos juntos ante ella: yo con el pienso, y Tú con tu sacramento. Si la mula, sin cuidarse del pienso, se arrodilla y adora ese Tú Pan, entonces también lo adoraré yo.
Aceptó el Santo la prueba y se retiró a implorar el auxilio de Dios con oraciones, ayunos y penitencias.
Durante tres días privó el hereje a su mula de todo pienso y luego la sacó a la plaza pública. Al mismo tiempo, por el lado opuesto de la plaza, entraba en ella San Antonio, llevando en sus manos una Custodia con el Cuerpo de Cristo; todo ello ante una multitud de personas ansiosas de conocer el resultado de aquel extraordinario compromiso contraído por el santo franciscano.

 
Encaróse entonces el Santo con el hambriento animal, y, hablando con él, le dijo:    -En nombre de aquel Señor a quien yo, aunque indigno, tengo en mis manos, te mando que vengas luego a hacer reverencia a tu Creador, para que la malicia de los herejes se confunda y todos entiendan la verdad de este altísimo sacramento, que los sacerdotes tratamos en el altar, y que todas las criaturas están sujetas a su Creador.
Mientras decía el Santo estas palabras, el hereje echaba cebada a la mula para que comiese; pero la mula, sin hacer caso de la comida avanzó pausadamente, como si hubiese tenido uso de razón, y, doblando respetuosamente las rodillas ante el Santo que mantenía levantada la Sagrada Hostia, permaneció en esta postura hasta que San Antonio le concedió licencia para que se levantara. Bonvillo cumplió su promesa y se convirtió de todo corazón a la fe católica; los herejes se retractaron de sus errores, y San Antonio, después de dar la bendición con el Santísimo en medio de una tempestad de vítores y aplausos, condujo la Hostia procesionalmente y en triunfo a la iglesia, donde se dieron gracias a Dios por el estupendo portento y conversión de tantos herejes.
Cristo está vivo, resucitado, en Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad, en la Eucaristía.   'El que come mi carne y bebe mi sangre tiene la vida eterna y yo le resucitaré el último día. Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida'. (Juan 6,54-56).

martes, 4 de marzo de 2014

Cuenta con tus dedos tus bendiciones…


 
A la edad de treinta y dos años a Doug McKnight se le diagnosticó esclerosis múltiple. Los dieciséis años siguientes le costaron su carrera, su movilidad y finalmente la vida.
Debido a la esclerosis múltiple no podía comer por sí mismo ni caminar; combatió la depresión y el temor.
 
A través de todo esto, nunca perdió el sentido de la gratitud. La evidencia de esto es su lista de oración. Los amigos de su congregación le pidieron que compilara una lista de sus peticiones para interceder por él. Su respuesta incluía dieciocho bendiciones por las que estaba agradecido, y seis preocupaciones por las cuales orar. Sus bendiciones superaban a sus necesidades por tres a una.
 
Doug McKnight había aprendido a estar contento.
Lo mismo ocurrió con la leprosa en la isla de Tobago. Un misionero de corto plazo la conoció en un viaje misionero.
En el día final, él conducía la adoración en una colonia de leprosos. Preguntó si alguien tenía una canción favorita.
 
Cuando hizo la pregunta, una mujer se volvió y dejó ver el rostro más desfigurado que se haya visto. No tenía orejas ni nariz. Los labios habían desaparecido. Pero levantó una mano sin dedos y preguntó: «¿Podemos cantar “Cuenta las riquezas que el Señor te da”?»
 
El misionero comenzó a cantar, pero no pudo terminar. Después alguien comentó: «Supongo que nunca podrá volver a cantar esa canción». «No» respondió, «la cantaré nuevamente, pero nunca de la forma en que lo hacía antes».
 
¿Espera que un cambio de circunstancias traerá un cambio en su actitud? Si es así, usted está en prisión, y necesita aprender un secreto para aligerar su equipaje.
Lo que tiene en El Señor su Pastor es mayor que lo que no tiene en la vida.
Mira tus manos y por lo menos cuenta con ellas las bendiciones que ya has recibido. Te darás cuentas que no te alcanzan los dedos para ellos. Sin más las bendiciones que los problemas en tu vida. Entonces no cuentes con los dedos y cuéntaselas a los demás.  Fuente:www.renuevodeplenitud.com

Por el Dios de tu padre, el cual te ayudará, Por el Dios Omnipotente, el cual te bendecirá con bendiciones de los cielos de arriba, con bendiciones del abismo que está abajo, con bendiciones de los pechos y del vientre. Génesis 49:25

Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz del Señor tu Dios. Deuteronomio 28:2

Porque le has salido al encuentro con bendiciones de bien; Corona de oro fino has puesto sobre su cabeza. Salmo 21:3

lunes, 3 de marzo de 2014

Círculo de odio

Un importante señor gritó al director de su empresa, porque estaba enojado en ese momento. El director llegó a su casa y gritó a su esposa, acusándola de que estaba gastando demasiado, porque había un abundante almuerzo en la mesa.
Su esposa gritó a la empleada porque rompió un plato.
 
La empleada dio un puntapié al perro porque la hizo tropezar.
El perro salió corriendo y mordió a una señora que pasaba por la vereda, porque estaba obstaculizando su salida por la puerta.
 
Esa señora fue al hospital para ponerse la vacuna y que le curaran la herida, y gritó al joven médico, porque le dolió la vacuna al ser aplicada.
El joven médico llegó a su casa y gritó a su madre, porque la comida no era de su agrado.
 
Su madre, tolerante y con un manantial de amor y perdón, acarició sus cabellos diciéndole: “Hijo querido, prometo que mañana haré tu comida favorita. Tú trabajas mucho, estás cansado y precisas una buena noche de sueño. Voy a cambiar las sábanas de tu cama por otras bien limpias y perfumadas, para que puedas descansar en paz. Mañana te sentirás mejor.”
 
Bendijo a su hijo y abandonó la habitación, dejándolo solo con sus pensamientos…
 
En ese momento, se interrumpió el CÍRCULO DEL ODIO, porque chocó con la TOLERANCIA, la DULZURA, el PERDÓN y el AMOR.
Si usted es uno de los que ingresaron en un CÍRCULO DE ODIO, acuérdese que puede romperlo con TOLERANCIA, DULZURA, PERDÓN Y AMOR.
 
 “Hay quienes hablan como dando estocadas de espada: Mas la lengua de los sabios es medicina.”Proverbios 12:18

“La cordura del hombre detiene su furor; Y su honra es disimular la ofensa.”Proverbios 19:11

“La blanda respuesta quita la ira: Mas la palabra áspera hace subir el furor.” Proverbios 15:1

“Los sabios guardan la sabiduría: Mas la boca del loco es calamidad cercana”Proverbios 10:14

jueves, 27 de febrero de 2014

Los Momentos Difíciles No Son Eternos


 
Cuentan que un día un campesino le pidió a Dios le permitiera mandar sobre la Naturaleza para que -según él – le rindieran mejor sus cosechas. ¡Y Dios se lo concedió!
 
Entonces cuando el campesino quería lluvia ligera, así sucedía; cuando pedía sol, éste brillaba en su esplendor; si necesitaba más agua, llovía más regularmente; etc.
Pero cuando llegó el tiempo de la cosecha, su sorpresa y estupor fueron grandes porque resultó un total fracaso. Desconcertado y medio molesto le preguntó a Dios por qué salió así la cosa, si él había puesto los climas que creyó convenientes.
 
Pero Dios le contestó – “Tú pediste lo que quisiste, más no lo que de verdad convenía. Nunca pediste tormentas, y éstas son muy necesarias para limpiar la siembra, ahuyentar aves y animales que la consuman, y purificarla de plagas que la destruyan…”-
 
Así nos pasa: queremos que nuestra vida sea puro amor y dulzura, nada de problemas.   El optimista no es aquel que no ve las dificultades, sino aquel que no se asusta ante ellas, no se echa para atrás. Por eso podemos afirmar que las dificultades son ventajas, las dificultades maduran a las personas, las hacen crecer.
 
Por eso hace falta una verdadera tormenta en la vida de una persona, para hacerla comprender cuánto se ha preocupado por tonterías, por chubascos pasajeros.
 
LO IMPORTANTE NO ES HUIR DE LAS TORMENTAS, SINO TENER FE Y CONFIANZA EN QUE PRONTO PASARÁN Y NOS DEJARÁN  LO BUENO EN NUESTRAS VIDAS.

Aunque la higuera no florezca, ni en las vides haya frutos; aunque mienta la obra de la oliva, y los labrados no me den ni para mantenerme. 
Aunque las ovejas sean quitadas de la majada y no haya vacas en los corrales; con todo eso yo me alegraré en el Señor y me gozaré en el Dios de mi salvación. El Señor es mi fortaleza… y me hará andar sobre Alturas. Habacuc 3:17-19
 
Bueno es Dios para fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en El confían.  Nahúm 1:7
Y será Dios refugio al pobre, Refugio para el tiempo de angustia.   Salmos 9:9

martes, 25 de febrero de 2014

El Hachero


 
Había una vez un hachero que se presentó a trabajar en una maderera. El sueldo era bueno y las condiciones de trabajo mejores aún; así que el hachero se decidió a hacer buen papel.
 
El primer día se presentó al capataz, quien le dio un hacha y le designó una zona. El hombre entusiasmado salió al bosque a talar. En un solo día cortó 18 árboles.
-Te felicito, dijo el capataz, sigue así.
 
Animado por las palabras del capataz, el hachero se decidió a mejorar su propio desempeño al día siguiente; así esa noche se acostó bien temprano.
A la mañana se levantó antes que nadie y se fue al bosque. A pesar de todo el empeño, no consiguió cortar más que 15 árboles.
 
-Me debo haber cansado -pensó y decidió acostarse con la puesta del sol. Al amanecer se levantó y decidió batir su marca de 18 árboles.
 
Sin embargo ese día no llegó ni a la mitad. Al día siguiente fueron 7, luego 5 y el último día estuvo toda la tarde tratando de voltear su segundo árbol.
 
Inquieto por el pensamiento del capataz, el hachero se acercó a contarle lo que le estaba pasando y a jurarle y perjurarle que se esforzaba al límite de desfallecer. El capataz le preguntó: -¿Cuándo afilaste tu hacha la última vez? – ¿Afilar? No tuve tiempo de afilar, estuve muy ocupado cortando árboles.
 
Cuántas veces estamos tan ocupados en lo que nos parece urgente, que le restamos tiempo a lo importante…. Te invito a pensar… ¿Cuál es el hacha de tu vida, que no estás afilando? ¿En qué estás ocupando tu tiempo, a qué le estás prestando atención? Tal vez estamos tan ocupados en querer llegar al destino, que nos olvidamos de mirar el paisaje…
 
Cuando te sientas con mucha tensión, no te permitas explotar enojado. Tómate un rato, si lo necesitas y busca un motivo para reír… ¡Y verás cómo la tensión se desvanece!   Una buena sonrisa es la luz de una casa!
 
“Más buscad primeramente el Reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.”  Mateo 6:33

Fuente: www.renuevodeplenitud.com

lunes, 24 de febrero de 2014

Mirar hacia Arriba.


 
Cuando estaba en secundaria, me importaba mucho lo que mis amigos pensaran de mí. Durante esos años crecí más que el resto de mis compañeros. Ser tan alto me hacía sentir incómodo. Para mantener la atención lejos de mí y de mi altura inusual, me uní al grupo que se burlaba de otros niños. Ser uno de los chistosos de la clase ayudó a asegurarme de que los chistes se dirigieran hacia otros y no hacia mí.
 
Yo hacía todo tipo de bromas que herían, y a veces dañaban a los otros. Una vez, antes de la clase de gimnasia, mis amigos y yo pusimos pomada para curar torceduras en los pantalones cortos de gimnasia de uno de los niños del equipo de baloncesto. No solamente lo humillamos, sino que también tuvo que ir a la enfermería. Pensé que iba a ser chistoso, pero nadie lo consideró así, y menos mi padre.
 
Mis padres no siempre pensaban que mi comportamiento era chistoso. Me recordaban la Regla de Oro: tratar a otros como me gustaría que me trataran. Muchas veces me regañaban por la manera en que trataba a los demás. Lo que yo hacía era herir a otros niños y al mismo tiempo dañaba mi reputación como alguien a quien debería respetarse. Mis amigos me veían arriba porque yo era alto, pero ¿qué veían?
 
Mis padres querían que yo fuera un líder y un buen ejemplo para los otros: un ser humano decente. Me enseñaron a proponerme metas y a ser el mejor en todo lo que hiciera. En las lecciones que me daba mi padre, me decía una vez y otra vez que fuera el líder que merecía ser: que fuera un hombre grande de corazón y acciones, así como mi cuerpo. Tenía que preguntarme si era o no importante ser el tipo de líder y persona que mi padre creía que yo era. Sabía en mi corazón que él tenía razón. Así que traté de seguir sus consejos lo mejor que pude.
 
Cuando me concentré en ser el mejor en baloncesto y me volví el mejor en el juego, me hice el propósito de ser un buen ejemplo. A veces tengo que detenerme y pensar antes de actuar; ocasionalmente cometo errores: todos somos humanos. Pero continuó buscando oportunidades donde pueda hacer una diferencia y poner un buen ejemplo, como me lo aconsejó mi padre. Ahora se los dejó a ustedes.
 
“Sé un líder, Shaq, no un seguidor. Ya que la gente tiene que mirarte hacia arriba, dales una buena razón para hacerlo”. Shaquille O’Neal  (Estrella Baloncesto NBA)
 
Si yo hablara lenguas humanas y angélicas, pero no tengo amor, he llegado a ser como metal que resuena o címbalo que retiñe. 1 Corintios 13:1
 
El odio crea rencillas, Pero el amor cubre todas las transgresiones. Proverbios 10:12
 
Se espera mucho de aquellos a los que mucho se les da, ya que su responsabilidad es mayor.   Lucas 12:48

Fuente; Renuevo De Plenitud

CINCO CONSEJOS DEL PAPA FRANCISCO PARA UN MATRIMONIO FELIZ



1-ES POSIBLE AMAR PARA SIEMPRE: «Hoy en día muchas personas tienen miedo de tomar decisiones definitivas, para toda la vida, porque parece imposible... Y esta mentalidad lleva a muchos que se preparan para el matrimonio a decir: ‘Estamos juntos hasta que nos dure el amor’. Pero, ¿qué entendemos por ‘amor’ ? ¿Sólo un sentimiento, una condición psicofísica? Ciertamente, si es así, no se puede construir encima nada sólido. 

En cambio, si el amor es una relación, entonces es una realidad que crece y también podemos decir, a modo de ejemplo, que se construye como una casa. Y la casa se edifica en compañía, ¡no solos!.. No querréis construirla sobre la arena de los sentimientos que van y vienen, sino sobre la roca del amor verdadero, el amor que viene de Dios... La familia nace de este proyecto de amor que quiere crecer como se construye una casa: que sea lugar de afecto, de ayuda, de esperanza. 

Así como el amor de Dios es estable y para siempre, queremos que el amor en que se asienta la familia también lo sea. No debemos dejarnos vencer por la "cultura de lo provisional". El miedo al “para siempre” se cura día tras día, confiando en el Señor Jesús, en una vida que se convierte en un viaje espiritual diario, hecho de pasos, de crecimiento común». 

2-“DANOS HOY NUESTRO AMOR DE TODOS LOS DÍAS, SEÑOR”: «El “para siempre” no es solo cuestión de duración. Un matrimonio no se realiza tan sólo si dura, es importante su calidad. Estar juntos y saberse amar para siempre es el desafío de los esposos cristianos... En el Padrenuestro decimos "Danos hoy nuestro pan de cada día”. Los esposos pueden rezar así: “Señor, danos hoy nuestro amor de todos los días... Enséñanos a querernos”».

3-LAS REGLAS DE LA CONVIVENCIA: PERMISO, GRACIAS, PERDONA: «La convivencia es un arte, un camino paciente, hermoso y fascinante... que tiene unas reglas que se pueden resumir en tres palabras: ¿Puedo? Gracias, Perdona. 

¿Puedo? Es la petición amable de entrar en la vida del otro con respeto y atención. El verdadero amor no se impone con dureza y agresividad. San Francisco decía: “La cortesía es la hermana de la caridad, que apaga el odio y mantiene el amor". Y hoy, en nuestras familias, en nuestro mundo, a menudo violento y arrogante, hace falta mucha cortesía.

"Gracias." La gratitud es un sentimiento importante. ¿Sabemos dar las gracias? En la vida matrimonial es importante mantener viva la conciencia de que la otra persona es un don de Dios. Y a los dones de Dios se dice “gracias”. No es una palabra amable para usar con los extraños, para ser educados. Hay que saber decirse “gracias” para caminar juntos.

“Perdona”. En la vida cometemos muchos errores, nos equivocamos tantas veces. Todos. De ahí la necesidad de utilizar esta palabra tan sencilla, "perdona”. En general, cada uno de nosotros está dispuesto a acusar al otro para justificarse. Es un instinto que está en el origen de tantos desastres. Aprendamos a reconocer nuestros errores y a pedir disculpas. También así crece una familia cristiana». 

4-QUE NUNCA TERMINE EL DÍA SIN HACER LAS PACES: «Todos sabemos que no existe la familia perfecta, ni el marido o la mujer perfectos. Existimos nosotros, los pecadores. Jesús, que nos conoce bien, nos enseña un secreto: que un día no termine nunca sin pedir perdón, sin que la paz vuelva a casa. Si aprendemos a pedir perdón y perdonar a los demás, el matrimonio durará, saldrá adelante».

5- EL MATRIMONIO, FIESTA CRISTINA Y NO MUNDANA: «La celebración del matrimonio debe ser una fiesta, pero una fiesta cristiana y no mundana. Lo que hará pleno y profundamente verdadero vuestro matrimonio será la presencia del Señor que se revela y os otorga su gracia. Es bueno que la boda sea sobria y destaque lo que es realmente importante. 

Algunos están muy preocupados por los signos externos: el banquete, los trajes... Estas cosas son importantes en una fiesta, pero sólo si indican el verdadero motivo de vuestra alegría: la bendición de Dios sobre vuestro amor. Haced que los signos externos de vuestra ceremonia revelen la presencia del Señor y os recuerden a vosotros y a todos los presentes el origen y la razón de vuestra alegría».

(Del encuentro del Papa Francisco con los novios el pasado día 14).
Queridos amigos, ¡compartan este post con los novios, los recién casados o los matrimonios en dificultad que conozcan! Muchas gracias a todos.

martes, 18 de febrero de 2014

Serás Grande


 
Cuando Luciano Pavarotti era un niño, su abuela lo ponía con frecuencia en su regazo y le decía: “Serás grande ya lo verás” . Sin embargo, ¡Los sueños de la abuela era ver a Luciano convertido en un gran banquero!
 
En vez de ello Pavarotti fue maestro. Enseñó por un tiempo en un colegio primario, cantando algunas veces en ocasiones especiales. Su padre fue el que lo motivó a desarrollar su voz, reprendiéndolo cada vez que cantaba por debajo de su potencial.
Finalmente a los 22 años, Pavarotti dejó de enseñar… Para vender seguros. Continuó buscando algo estable en donde pudiese apoyarse financieramente, en caso de no tener éxito en el mundo de la música. El negocio de los seguros le permitió tomarse tiempo para tomar lecciones de canto y el resto es historia.
 
La estrella de la ópera dijo una vez en una entrevista: “Estudiar canto fue el momento del cambio en mi vida. Es un error seguir en la vida el camino seguro”.   Agregando con un guiño es sus ojos: ” Mi Maestro me preparó. Pero ningún maestro me dijo jamás que iba a ser famoso. Solo mi abuela lo hizo”
 
Se necesita valor para dejar un puesto que se considera seguro y comenzar en una nueva dirección. Pero si no se atreve a arriesgarse, nunca se dará cuenta de su potencial ni sabrá lo que Dios quiso que usted fuese.
 
“El hombre no puede descubrir nuevos océanos antes de tener la valentía de perder de vista la orilla”
…Y descendiendo Pedro de la barca, caminó sobre las aguas, y fue hacia Jesús…Mateo 14:29

lunes, 17 de febrero de 2014

Juan Sebastián Bach.


 
A través de la historia, Bach ha sido proclamado como el compositor cristiano entre los músicos de la Iglesia. Cuando Juan Sebastián Bach nació en Eisenach, Alemania en 1685, el apellido Bach ya era sinónimo de comercio musical. Más de 50 músicos llevaban ese apellido.
 
Juan Sebastián quedó huérfano a la edad de nueve años y por eso se crió con su hermano, comenzando allí su entrenamiento musical. Bach un día dijo: " El único propósito de la música debe ser para la Gloria de Dios y la recreación del espíritu humano".
 
Un día Bach le dijo a un estudiante: Sólo practique diligentemente y todo irá bien. Usted tiene cinco dedos en su mano tan saludables como los míos". Cuando se le preguntó cuál fue el secreto de su éxito él respondió: " Yo fui hecho para trabajar, si tú eres igualmente industrioso, tú serás igualmente exitoso".
 
Juan Sebastián Bach fue devoto a Dios y un día dijo: "Donde hay música devocional, Dios está al alcance de la mano con su graciosa presencia".
 
Músicos no son producto de casualidades, sino de devoción, entrega y diligencia.
No importa tu profesión u oficio…no es asunto de casualidades sino de devoción, entrega y diligencia.
 
Dale a Dios todo lo que te queda y él te devolverá hasta que te sobre.
Un día, un hombre sabio y piadoso clamó al cielo por una respuesta. La pregunta que hacían era: ¿Cuál es la clave, Señor, para que el mundo viva en armonía?
 
 “Todos son nuestros compañeros de viaje y con ellos tenemos que compartir y a ellos tenemos que respetar". Papa Juan Pablo II
 
«Donde Dios nos plantó, es preciso saber florecer». San Francisco de Sales
 
Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida: y enseñarlas has a tus hijos, y a los hijos de tus hijos.   Deuteronomio 4:9
 
El indolente no chamuscará su caza: Mas el haber precioso del hombre es la diligencia.  Proverbios 12:27
 
Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que traza bien la palabra de verdad. 2 Timoteo 2:15

jueves, 13 de febrero de 2014

Como Vivir En Prosperidad

Cuando se habla de prosperidad es común que se relacione con estar bien económicamente, pero la realidad es que por mucho dinero que se tenga eso no garantiza que la persona sea próspera, porque más que un factor económico que resuelve gran parte de necesidades externas, es una condición que viene del interior, de la libertad, de vivir satisfecho y agradecido en el presente encontrando paz interior ante cualquier situación y nivel económico. Tal vez, pienses, sí pero si tuviera la oportunidad de tener más ingresos, lo doble o lo triple de mi sueldo, resolvería gran parte de responsabilidades que me roban esa paz interior. Pues qué crees, sí lo harías pero por alguna extraña razón cuando hay más ingresos también hay más compromisos económicos, como dicen por ahí “no hay dinero que alcance”, así que la clave aquí es la libertad y satisfacción del momento.

Hago hincapié en libertad, porque se puede tener mucho dinero y ser prisionero del trabajo; se puede gozar de una excelente salud y ser adicto al tabaco o al alcohol; se puede tener una hermosa familia, pero se ansía estar con otra persona que no sea el cónyuge, se puede tener la bendición de los hijos pero se está ausente como madre por constante depresión. En fin, no importa el nivel económico que te encuentres, puedes vivir en prosperidad todos los días de tu vida, solo tienes que practicar lo siguiente:

1) Disfruta el viaje

La diferencia entre una persona satisfecha de una inconforme es que tiene la capacidad de disfrutar el viaje mientras llega a su destino, mientras que la insatisfecha se queja, se estresa, tiene ansiedad por llegar al objetivo, perdiéndose de todos esos detalles del paisaje. Que no te suceda, porque hoy estamos, mañana solo Dios sabe, así que disfruta el momento. “Este es el día en que el Señor ha actuado: ¡Estemos hoy contentos y felices!” Salmos 118:24. Es hoy, no hasta que encuentres a tu pareja ideal o te reconcilies con alguien, hasta que tengas tu propia casa deseada, hasta que tus hijos sean profesionistas o que encuentren un mejor trabajo, no es hasta que… sino hoy. Claro, no dejes de luchar por tus sueños de trabajar por alcanzar tus objetivos, pero siempre y cuando te enamores del proceso.

2) Vive equilibrada

Cómo estaría una casa si sólo se le pusiera atención a una o dos habitaciones, sólo a esas se le daría mantenimiento en limpieza y orden, mientras que el resto nada; en definitivo estaría en total desbalance. Lo mismo sucede cuando avocamos gran parte del tiempo en uno o dos actividades, descuidando más áreas de nuestras vidas, somos seres integrales, compuestos de diferentes áreas. No todo es trabajo, no todo es diversión, no todo es físico. Es importante encontrar el balance, disfrutar cada vez que le dedicas tiempo a lo espiritual (tiempo con Dios), intelectual (cultivarte, aprender), físico (atender la salud, actividad física, alimentación), social (familia, amistades) profesional (estudios, trabajo, negocio) recreativa (diversión, descanso). Habitúate a vivir equilibrada, esto te ayudará a sentirte próspera y plena, puedes hacerlo porque Dios está siempre a tu lado.

3) Ama intensamente

Si eres capaz de amar intensamente, eso te lleva apreciar todo lo que te rodea, amar la vida, a tu prójimo, la naturaleza, todo lo que Dios te da, a ser agradecida, y no porque te compares con los demás, no se vale dar Gracias a Dios por los alimentos solo porque otros están padeciendo hambre, eso no es genuino, tiene que ser del corazón, agradecida porque eres bendecida con lo que tienes, y no solo por las cosas buenas, si no también por aquellas situaciones no favorables, con la convicción y fe de que al final traerá un bien mayor.

Amar intensamente te facilita el ser atentos y servicial con los demás, a perdonar, a confiar en Dios y por ende a vivir en paz contigo mismo, esa paz que todo mundo desea tener y que solo Dios te puede proveer.

Por ultimo, oro para que lo que acabas de leer y te hizo eco en tu corazón puedas ponerlo en práctica a partir de hoy, sintiéndote feliz con lo que tienes porque ahora es el momento para sentirte próspera.



NormaNorma Peraza

Twitter: @peraza_norma

Facebook: masdelavidamujer

Escríbeme: norma@masdelavida.com

Norma Peraza es parte del equipo de Más de la Vida, cuyo propósito es ayudar  a las personas a “Vivir mejor, amar más y confiar más en Dios”.  Agradecida por el amor de Dios, tiene el anhelo en su corazón de promover Su gracia, que inspire principalmente a mujeres hacer cambios positivos en sus vidas.

Fuente: http://cvclavoz.com/blog-cvc/como-vivir-en-prosperidad/

miércoles, 12 de febrero de 2014

Caminos Misteriosos.


 
Mike Larkin, Oficial de tránsito en el Estado de California patrullaba en su motocicleta, cuando de pronto un camión de carga salió en una esquina a alta velocidad. El Oficial Larkin pensó inmediato, esto es una buena boleta, encendió su sirena y sus luces y comenzó la persecución del día. El conductor del camión aceleró con mayor fuerza y el Policía Larkin aumentó a su vez la velocidad de la motocicleta.
 
Tras varios minutos de persecución Mike se comunicó por radio con la Estación Central pidiendo ayuda, pero el silencio fue su respuesta, luego de llamar varias veces, escuchó una voz desde la central que le dijo: ¡! Cállate!!. Nuevamente comenzó a llamar, nadie respondió y un poco más tarde nuevamente la voz le dijo…Que te calles!!.
 
Sin entenderlo, siguió su persecución y ahora la voz en la radio desde la Central decía… Atención!! Si hay un oficial de policía cerca de Calle Park 1254, en esa casa hay una emergencia, un niño está sin poder respirar, favor ir de inmediato allí.
Para sorpresa de Mike, justo estaba ahora frente a la casa 1254.
 
Se detuvo y en ese momento el padre del niño con rostro de angustia salía apresuradamente con el niño en sus brazos, sus labios morados… El Oficial Mike, tomó el niño y le dio respiración artificial…el niño volvió en sí y pudo recuperar su respiración, dos minutos más tarde llegaron los paramédicos, hicieron a un lado a Mike, tomaron el niño y con su padre lo llevaron en la ambulancia y allí quedo el oficial Mike, solo….
 
Pensativo, se dijo a sí mismo. ¡! No es justo….llego, auxilio este niño, nadie dijo gracias y los paramédicos ni me determinaron y el Camión que yo perseguía se fue!!.   Mientras un sentimiento de injusticia lo abrazada… Escuchó a Dios hablar a su corazón diciéndole: “Por qué te preocupas? Tú estabas en el lugar correcto y a la hora correcta, para ayudar a la persona correcta. No te olvides que yo opero por caminos misteriosos.   Yo usé ese camión para que llegaras a este punto correcto, yo impedí que te comunicaras con la Central, para que llegarás en el tiempo correcto. Hiciste lo que yo quería que hicieras y eso te debe hacer feliz”.
 
Mike, encendió su moto y con una sonrisa en sus labios reanudó su patrullaje lleno de satisfacción. Años más tarde ese Oficial de Policía llegó a ser el Director Mundial de Misiones Internacionales.
 
No te olvides que aún hoy, Dios puede llevarte por caminos misteriosos, que no logras entender ni comprender para que estés en el sitio correcto y a la hora correcta para tender tu mano a la persona correcta.
 
No somos un accidente. ¡Somos sorprendentes!
Fuimos un milagro desde el día en que comenzamos nuestra existencia en este planeta y todavía lo somos.  Tenemos talentos, habilidades, inteligencia y corazón para hacer milagros en nuestra propia vida. Tenemos potencial que ni siquiera hemos comenzado a destapar.
 
 “Todos son nuestros compañeros de viaje y con ellos tenemos que compartir y a ellos tenemos que respetar". Papa Juan Pablo II
 
«Donde Dios nos plantó, es preciso saber florecer». San Francisco de Sales
 
 
Ahora pues, si he hallado gracia ante tus ojos, te ruego que me hagas conocer tus caminos para que yo te conozca y halle gracia ante tus ojos. Considera también que esta nación es tu pueblo.Exo 33:13
 
Y ahora, Israel, ¿qué te pide el Señor tu Dios? Simplemente que le temas y andes en todos sus caminos, que lo ames y le sirvas con todo tu *corazón y con toda tu *alma. Deum 10:12
 
SEÑOR, muéstrame tus caminos,y enséñame tus sendas. Sal 25:4

martes, 11 de febrero de 2014

UN CIEGO CON LUZ.


 
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida. La ciudad era muy oscura en las noches sin luna como aquella.

En determinado momento, se encuentra con un amigo. El amigo lo mira y de pronto lo reconoce.
Se da cuenta de que es Manuel, el ciego del pueblo. Entonces, le dice:
-¿Qué haces Manuel, tú ciego, con una lámpara en la mano?
Si tú no ves...
Entonces, el ciego le responde:
- Yo no llevo la lámpara para ver mi camino. Yo conozco la oscuridad de las calles de memoria. Llevo la luz para que otros encuentren su camino cuando me vean a mí...

No solo es importante la luz que me sirve a mí, sino también la que yo uso para que otros puedan también servirse de ella.
Cada uno de nosotros puede alumbrar el camino para uno y para que sea visto por otros, aunque uno aparentemente no lo necesite.

Alumbrar el camino de los otros no es tarea fácil...Muchas veces en vez de alumbrar oscurecemos mucho más el camino de los demás
... ¿Cómo? A través del desaliento, la crítica, el egoísmo, el desamor, el odio, el resentimiento...
 
¡Qué hermoso sería si todos ilumináramos los caminos de los demás!Sin fijarnos si lo necesitan o no... Llevar luz y no oscuridad...
Si toda la gente encendiera una luz el mundo entero estaría iluminado y brillaría día a día con mayor intensidad...

Todos pasamos por situaciones difíciles a veces... todos sentimos el peso del dolor en determinados momentos de nuestras vidas... todos sufrimos en algunos momentos... lloramos en otros...
Pero no debemos proyectar nuestro dolor cuando alguien desesperado busca ayuda en nosotros...
No debemos exclamar como es costumbre: -La vida es así... llenos de rencor, llenos de odio...
No debemos...Al contrario: ayudemos a los demás sembrando esperanza en ese corazón herido...
Nuestro dolor es y fue importante pero se minimiza si ayudamos a otros a soportarlo, si ayudamos a otro a sobrellevarlo... luz... demos luz... Tenemos en el alma el motor que enciende cualquier lámpara, la energía que permite iluminar en vez de oscurecer...

Está en nosotros saber usarla...
Está en nosotros ser Luz y no permitir que los demás vivan en las tinieblas…
 
"Dios no manda cosas imposibles, sino que, al mandar lo que manda, te invita a hacer lo que puedas y pedir lo que no puedas y te ayuda para que puedas."   San Agustín.....

“Si dedicamos más tiempo para mejorar nuestras actitudes, conductas y comportamientos, tendríamos menos tiempo para juzgar, murmurar y hacer críticas destructivas a los demás”.   
Madre Teresa de Calcuta
 
«Para los hombres eso es imposible, más para Dios todo es posible» Mt 19,26.
 
No hay Judío ni Griego; no hay esclavo ni libre; no hay hombre ni mujer, porque todos somos uno en Cristo Jesús.   Gálatas 3:28